Conociendo la historia de Santo Domingo de la Calzada

Miércoles, 23 marzo 2016

Publicado en: Actualidad

Santo Domingo de la Calzada recibe ese nombre en honor a Domingo, el cual realizó un montón de obras para el beneficio de los peregrinos que pasaban por esta zona cuando tan solo era bosque. 900 años después hay varios días que conmemoran algunas de sus labores más importantes.

Las Fiestas del Santo anualmente se celebran del 10 al 15 de mayo con multitud de tradiciones y ritos que conmemoran el recuerdo de aquellas obras:

El 25 de abril los miembros de la Cofradía del Santo junto con dos gaiteros y un tamborilero recorren las calles de la ciudad, se acercan a las casas de las jóvenes que participarán en la Procesión del Pan del Santo y se les marca la cara con una pluma y azulete. Los más jóvenes de la localidad disfrutan de esta fiesta pintando la cara de azul a las mujeres solteras del pueblo.

El 1 de mayo las “doncellas” hacen el reparto del pan del santo o “mollete” por los hogares de la localidad y de los pueblos que históricamente eran dependientes de la demarcación de Santo Domingo de la Calzada.

El 11 de20160312_125942_Richtone(HDR) mayo, hacia las 12 horas se celebra la Procesión del Pan del Santo y del Peregrino, conocida comúnmente como ‘Las Doncellas‘. En ella, las jóvenes portan sobre unas cestas en sus cabezas el  ‘mollete’, que simboliza la labor de caridad y de atención a los hambrientos que realizó Santo Domingo de la Calzada, así como multitud de personas anónimas que han seguido su ejemplo a lo largo de los siglos.

La torre de Santo Domingo se levantaba justo sobre la tumba del santo. A mediados del siglo XV, tras quedar parcialmente destruida por un rayo, se iniciaron las obras de reconstrucción, quedando éstas rematadas con la colocación de las campanas en 1560.

En el siglo XVIII, debido al riesgo de ruina sobre la torre, se decidió construir un nuevo campanario. Sin embargo, según fueron avanzando los trabajos, pudo constatarse el riesgo estructural y de estabilidad que el proyecto constituía para el resto del templo, por lo que se buscó un emplazamiento más seguro a unos ocho metros de la Catedral, al otro lado de la calle Mayor. Se construyó entre 1762 y 1765. A ella se adosó la casa del campanero. En su construcción se utilizó piedra arenisca, y en su cimentación una argamasa compuesta de cal, arena, piedras pequeñas y cornamentas de vacuno, con las que se quiso contrarrestar la escasa firmeza del terreno y los efectos del exceso de agua en el subsuelo. La escalera, de 132 peldaños, tiene unos huecos circulares para permitir el paso de las cuerdas de las campanas, que podían así tocarse desde abajo. Conserva el reloj instalado en 1780 por el herrero Martín Pasco, que se mantiene en funcionamiento con su mecanismo original. Tiene 70 metros de altura y es la más alta de La Rioja por lo que se la conoce como la “moza de La Rioja”.

En la catedral destacan el claustro, la cripta del Santo y sobre todo el “gallinero”. Desde el siglo XV mantiene en su interior de manera perpetua un gallo y una gallina viva, conmemora el milagro de Santo Domingo en que salvó a un joven peregrino alemán tras ser ajusticiado después de ser injustamente acusado de robo. De ahí el famoso dicho popular de “Santo Domingo de la Calzada, donde cantó la gallina después de asada”.

En la actualidad, Santo Domingo de la Calzada es una ciudad volcada al peregrino y una de las etapas más señaladas del Camino de Santiago en tierras riojanas.

 

Conoce nuestro entorno

Curso: 4º ESO

Tutor: Anabel Marín Arellano

Localización

Twitter