El rastro brillante del caracol

Lunes, 15 enero 2018

Publicado en: Literatura


La clave es: sonríe, lucha y vive

Sam tiene 16 años y síndrome de Asperger, una forma ligera de autismo. Es un crac de los ordenadores, pero tiene pocos amigos y le cuesta interactuar con los demás en la vida cotidiana. Un día conoce a Martina y su mundo cambia. Le gusta mucho pero no sabe cómo acercarse a ella, y al poco tiempo descubre que un acosador la está poniendo en un grave peligro. Sam tendrá que esforzarse mucho para superar sus limitaciones si quiere ayudarla y desenmascarar al culpable.

el rastro brillante del caracol portada

Cuando la profe de lengua nos mandó leer este libro lo primer que pensamos fue que no entendíamos por qué tenía ese título. ¿El rastro brillante del caracol? Al principio nos resultó aburrido pero conforme avanza la trama, te engancha.

Nos ha gustado mucho que la escritora sea capaz de tratar de una manera muy simple y fácil de entender temas de tanta actualidad para nosotros, los jóvenes: redes sociales, bullying, ciberacoso, relaciones adolescentes, amistad, primer amor… Además, nos ayuda a entender cómo siente, piensa y actúa un chico con síndrome de Asperger y a comprender que no todos somos iguales.

Es fácil coger cariño a los principales protagonistas: Sam, que tiene 16 años, síndrome de asperger, practicar su deporte favorito y es un genio de las matemáticas y de la informática, consigue que te caiga bien desde el principio y confíes en él; Martina, de 14 años, apasionada de la gimnasia rítmica y simpática, hace valer la amistad por encima de todo; e Iris, la hermana de Sam que le ayuda a relacionarse con Martina y que siempre está dispuesta a ayudarle, hace que quieras aplaudir cada vez que ayuda a su hermano. También están los malos de la historia, pero a esos tendréis que ir descubriéndolos al leer el libro.

A lo largo de la lectura te das cuenta de que hay situaciones duras tanto para los lectores como para los personajes. Nos ha hecho reflexionar mucho: no hay que hablar con desconocidos y mucho menos mandarle fotos comprometidas y debemos entender que todos somos diferentes. Si hay alguien a quién no le es fácil relacionarse con los demás, por ejemplo, tenemos que tenderle siempre la mano.

¿Hubieras actuado con esa valentía para superar tus miedos como hace Sam? o ¿te encerrarías en ti mismo? Hay que ser muy valiente para portarse como Sam y no sólo por ayudar a Martina en su problema en Internet.

¿Qué harías siendo una víctima del ciberacoso como Martina? Muchas mujeres y niñas lo han vivido y seguro que no es nada fácil superarlo.

Tenemos que admitir que nos ha sabido a poco las apenas 350 páginas con las que cuenta las vidas de estos chavales. El libro nos llegó por sorpresa y nos ha encantado. Te entristece y te alegra a la vez. No os desvelamos más.

¡Animaos a leerlo!

ILUSOLE

Curso: 1º y 2º ESO

Tutor: Beatriz Inza

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